Jorge Michel, a través del cine

Actualizado: 1 de dic de 2018

Antes de dedicarse a la escultura, Michel transitó por diferentes oficios y profesiones. El cine de cortometrajes -y publicitario- fue uno de ellos. A continuación, un recorrido por esa etapa de su obra artística, tan cautivante como desconocida.

Fotograma de "Cachivache", de Enrique Dawi. Con guión de Jorge Michel.

A comienzos de 1957, Michel comienza a insertarse en el ambiente publicitario: trabaja como gerente de ventas para Lowe, para Siam Di Tella y en la AGENS como director creativo.


Paralelamente, entre finales de los años cincuenta y mediados de los años sesenta se produjo el boom del cortometraje, con números de producción sostenidos e inusitados hasta la fecha.


Entonces, Michel participó en el guión de Cachivache (1957), segundo cortometraje del director Enrique Dawi, que ya había realizado Llegó el circo (1956), y que en esos años realizaría varios cortos como antesala de su exitosa carrera en el largometraje.


Cachivache (1957)



Sinopsis: Un viejo saxofón encontrado en un depósito de chatarras introduce imprevistamente a un niño de diez años en el mundo de la magia. Pero, cuando esa magia es tangible y cobra cuerpo en la figura de un ilusionista, la gracia del viejo juguete se desmorona, y cede paso a un momento de desencanto infantil.


Luego de una de sus primeras proyecciones en el CineClub Núcleo, a cargo de Salvador Sammaritano, el diario La Nación del 30 de junio de 1958 dedicaría una importante reseña sobre al cine de Dawi:


"Ese cuento, narrado en Cachivache con un lenguaje alusivo y con una ternura comunicativa y honda, tiene un sedimento -quizá indeliberado- de tristeza. Pero entre los valores más notables del film (sobriedad del desarrollo narrativo, excelente diálogo entre la música y la imagen, calidad de la fotografía), se cuenta sin duda alguna la riqueza poética de su tema".


Fotogramas de Cachivache. Tras su participación en el festival de Uruguay, la crítica nacional llamó a Dawi "excelente poeta del mundo infantil"


Con fotografía de Alberto Etchebere, Cámara de Julio Dasso, Música de Lalo Schiffrin y producción del propio Dawi, el corto fue protagonizado por Luis Justo, Miguel Scazziota y tuvo apariciones especiales de Clorindo Testa y Sergio Dawi.


Sergio Dawi, hijo de Enrique, con poco menos de cinco años, impregnaría de un carácter premonitorio a esas imágenes, teniendo más tarde una reconocida trayectoria como saxofonista.

“Aquél fue mi primer encuentro con el instrumento y me quedó marcado, aunque también pudo haber sido una casualidad, porque retomé el contacto formal como veinte años después”, afirmó Dawi.

Y fue para mediados de los años cincuenta que se fundó una institución que funcionara de amparo para aquellos interesados en la exploración del cortometraje. La Asociación de Realizadores de Cortometraje (ARCM) pretendió brindarle al corto un sustento político, institucional y artístico. Uno de los fundadores de este proyecto asociativo fue Enrique Dawi.


Otro de sus fundadores, Oscar Baigorria, técnico y asistente de dirección en largometrajes, conocería a Jorge Michel en el ámbito publicitario y juntos se embarcarían a co-dirigir Los pequeños seres (1958).



Los pequeños seres (1958)


Sinopsis: Sobre un caracol de mar cae una marioneta. Ambos cobran vida. El caracol se dirige hacia su medio, el mar, donde le sigue la marioneta. El caracol se interna en su elemento, mas la marioneta es devuelta por las olas hacia la playa… a seguir su condición de marioneta.

- Programa de la II Muestra Nacional de Cine Independiente (1959)


El cortometraje fue producido por Elena de Ovando y el guión fue del propio Michel. Con música de Bela Bartok compaginada por Martin Muller, Oscar Esparza en la compaginación, y la fotografía a cargo de Ricardo Aronovich. Fue protagonizada por el recién iniciado en cine Norman Briski y la actriz Marilu Prim.


Norman Briski, recuerda: "Yo vivía en Córdoba. Tenía muchas condiciones como mimo, y pocas como actor. Cuando mostré las pantomimas en la facultad de Arquitectura, todos quedaron impactados, y María Inés Andrés, que era directora de televisión junto a otra gente se embalaron y me propusieron hacer un corto que se llamó Los pequeños seres.


"El cortometraje ganó un premio del Fondo Nacional de las Artes, y eso me impulsó a pensar que me tenía que mudar a Buenos Aires", remarcó Briski.

"Viajé a Buenos Aires por primera vez para filmar el cortometraje", relata en su libro Mi política vida. "Era la historia de un muñeco que se humaniza con el deseo. Viajamos a rodar a Mar del Plata junto a Oscar Baigorria y Jorge Michel. Allí, por primera vez, vi el mar y disfruté su inmensidad".


Norman Briski y Marilu Prim, en una de los primeros fotogramas de "Los pequeños seres"

"El cortometraje ganó un premio del Fondo Nacional de las Artes, y eso me impulsó a pensar que me tenía que mudar a Buenos Aires", remarcó Briski. "Primero estuve en lo de Michel. Me puse a trabajar en una productora, gracias a él, me moví por varios lados y aprendí mucho. Era muy buen tipo y tuvo bastante influencia sobre mí".


Los pequeños seres tuvo numerosos reconocimientos. Ganó el 2do premio del Instituto Nacional de Cinematografía 1958. El 1er premio a la mejor fotografía en blanco y negro otorgado por el INC. El premio Fondo Nacional de las Artes "a las producciones más importantes en sus aspectos artístico y literario". Y el Premio a la fotografía Festival de Río Hondo 1959.


Ricardo Aronovich (ADF), director de fotografía del cortometraje, en esos años alcanzaría un importante prestigio como responsable de las mejores imágenes en blanco y negro de su generación. Recuerda varias anécdotas del rodaje: "Es uno de mis primeros trabajos, pero recibí un premio por la foto en ese momento". 


"Una anécdota divertido y sorprendente fue que en un momento, la cámara Arri que usamos se me cayó sobre la arena. Catástrofe total… No sabíamos qué hacer y en Mar del Plata como si fuera poco. Llegó Baigorria y dijo: no hay problema. Necesito dos cosas, una estación de servicio y una sábana".


"Se compró la sábana y fuimos, entonces a la estación de servicio", continúa narrando Aronovich. "Compró unos litros de nafta, desarmó enteramente la cámara y bañó todo varias veces con nafta; le llevó, claro, varias horas todo esto… sólo un monje zen podría hacer eso (o un relojero suizo). Hacia fin de la tarde ya tenía totalmente re-armada la cámara que funcionaba a la perfección, mejor que antes de su caída"  



"Elena de Ovando, para ahorrar presupuesto alquiló un camión de mudanzas en Buenos Aires, viajamos en el camión a Mar del Plata y ahí dormimos todos, para no estar en un hotel… me pareció, aún siendo joven, de un amarretismo desolador. Ni recuerdo cómo hacíamos para lavarnos, bañarnos, etc; pero a esa edad y época, uno acepta casi todo y se divierte".




Generación del 60


En la revista Tiempo de Cine, en marzo de 1962, la participación en estos cortometrajes le valió a Michel ser incluído en un listado titulado "Diccionario de la nueva generación argentina", a cargo de Salvador Sammaritano.


"Argumentista de Cachivache (1957), realizó un único film en colaboración con Oscar Baigorria, Los pequeños seres (1958) cuyo libro también le pertenecía. Ha escrito muchos argumentos que esperan ser filmados. Actualmente trabaja en films de publicidad" .


Los pequeños seres participó como invitado especial de la muestra "Cine Corto Argentino 1958/1964", organizada por el Centro de las Artes de Expresión Audiovisual del Instituto Torcuato Di Tella con la colaboración de la Cinemateca Argentina, realizada los días 15 al 19 de diciembre de 1964.


Estuvo compuesta por 31 cortometrajes seleccionados por Jorge Miguel Couselo, Andrés Rolando Fustiñana y Leopoldo Torre Nilsson, con el criterio de considerarlos obras representativas del "nuevo movimiento" de realizadores de cortometrajes: la "Generación Cortometrajista".



El realizador Simón Feldman lo incluyó en un listado de "nombres para recordar" de la Generación del 60.


El film también participó del primer Festival de Cine Independiente Americano se llevó a cabo en Montevideo, desde el 25 al 30 octubre de 1965. La categoría de cine “independiente” del Festival pretendió promover “la producción cinematográfica que, por su forma experimental o su contenido insólito, escapa a la exhibición en las pantallas comerciales”.


En su libro Los diarios de Emilio Renzi: Años de formación, el álter ego del escritor Ricardo Piglia recuerda en unos de sus diarios haber participado en una proyección el 9 de junio de 1960 en la ciudad de La Plata:


"(...) Llovió todo el día, pasé la tarde en el archivo. Después hablé por teléfono con Elena y por fin fui a Bellas Artes y me infiltré entre los estudiantes de cine para ver una serie de cortos argentinos. Vimos Los pequeños seres, de Jorge Michel, El cuaderno, de Dino Minitti, Buenos aires de David J. Kohon".



Piglia se volvió asiduo a las proyecciones de la Escuela de Cine de La Plata, contemporaneo de Edgardo Cozarinsky, Armando Blanco y Eduardo Rollie. En 1994, durante el dictado del Seminario de Mediateca a cargo de Fernando Martin Peña, una copia positiva en 16mm del film fue hallada en la filmoteca del Departamento de la Carrera de Cine de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP.



Bibliografía:

- 1965: contra el desconocimiento mutuo en el Cono Sur. Cecilia Lacruz. Revista Cine Documental.

- El alquimista democrático: por un nuevo nuevo nuevo cine latinoamericano. Fernando Birri. Ediciones Sudamérica Santa Fe, 1999

- Lyra, Volumen 20, números 186-191.

- Escuela de cine Universidad Nacional de La Plata : creación, rescate y memoria / Carlos Vallina ; Romina Massari ; Fernando Peña - 1a ed. - La Plata : Universidad Nacional de La Plata, 2006.

- Feldman, Simón. La generación del 60, Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas, INC, Legasa. 1990. - Mahieu, José Agustín. Historia del cortometraje argentino, Santa Fe. 1961. - Muestra Cine corto argentino 1958-1964, Buenos Aires: Instituto Di Tella.

- El cortometraje en Argentina y su relación con la modernidad cinematográfica (1950-1976). Cossalter, Javier. 2016

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